I work with what I find around me as a way of attuning to place—engaging with its layered realities and unseen tensions. The discarded materials I gather emerge from global systems of consumption, bearing the traces of movement, labor, and neglect.
I respond to their grit, scent, heft, and luminosity through processes of burning, layering, and transformation. Luminous surfaces emerge that rupture, implode, and reveal—gesturing toward an elusive thread that binds earth and cosmos, reframing material,
context, and place.
My relationship to material has been shaped by a life lived across multiple geographies, where displacement, adaptation, and reuse were part of everyday experience. Moving through cultures marked by transience and necessity fostered an attentiveness to what is
provisional, overlooked, and in flux, as well as a working method that allows materials to respond, break, and reconfigure rather than remain fixed.
My practice entails a rigorous questioning of inherited perceptions and an openness to what endures beyond them. It embraces uncertainty and transformation, positioning the everyday as a site of renewal and collective possibility.
Declaracion de Artista
Trabajo con aquello que encuentro a mi alrededor como una forma de afinar mi percepción del lugar, involucrándome con sus realidades estratificadas y sus tensiones invisibles. Los materiales descartados que recojo emergen de sistemas globales de consumo, portando las huellas del movimiento, del trabajo y del abandono.
Respondo a su aspereza, su olor, su peso y su luminosidad mediante procesos de quema, superposición y transformación. De ello surgen superficies luminosas que se desgarran, implosionan y revelan, insinuando un hilo elusivo que une la tierra y el cosmos, y que replantea la relación entre materia, contexto y lugar.
Mi relación con los materiales ha sido moldeada por una vida vivida a través de múltiples geografías, donde el desplazamiento, la adaptación y la reutilización formaban parte de la experiencia cotidiana. Transitar por culturas marcadas por la transitoriedad y la necesidad fomentó una atención hacia lo provisional, lo inadvertido y lo cambiante, así como un método de trabajo que permite que los materiales respondan, se fracturen y se reconfiguren en lugar de permanecer fijos.
Mi práctica implica un cuestionamiento riguroso de las percepciones heredadas y una apertura hacia aquello que perdura más allá de ellas. Abraza la incertidumbre y la transformación, situando lo cotidiano como un espacio de renovación y de posibilidad colectiva.